No subestiméis a una mujer dolida, tercera parte

Continuando con la saga de “lo que callamos las mujeres”, ahora os dejare con otra “dulce venganza” de una mujer dolida, que al parecer fue engañada por su consorte y bueno, las consecuencias como siempre, las sufre un elemento material que no tiene la culpa de nada, en este caso un coche (ya van tres). La verdad que me pregunto porque no ir y hacerle eso a su pareja, pero recordé eso de “lo amo y no sería capaz de hacerle daño”. Vale, los problemas se lavan en casa, más no se pintan en un coche, ¿o es que no entendéis?
Fuente: spanish.topspeed
Original post by german15@gmail.com

